La más chula de Móstoles

25 11 2009

¿Regla o excepción?

Hace apenas unos meses encontrábamos estas imágenes en un programa de Antena 3. Esta chica de 16 años se considera “la más chula de Móstoles” y está orgullosa de ello. Hemos hablado de la ficción en series de televisión, pero esto es la pura realidad. Por toda España existen este tipo de personas que sólo buscan peleas y que la gente les tema, pero nos han hecho creer que esta es solo una muestra de los jóvenes actuales.

De ahí nuestra pregunta: ¿Regla o excepción? Es decir, ¿realmente la mayoría de los jóvenes responden a este perfil? ¿O este programa de televisión buscó a este tipo de personaje para crear morbo televisivo?

Nosotros, como grupo, opinamos que los mass media utilizan este tipo de información para beneficiarse económicamente. De hecho se han hecho muchas parodias de este vídeo y día a día va ganado visitas en YouTube, cosa que interesa a la cadena, pero no a los jóvenes, ya que se supone que este personaje nos representa, y sinceramente opinamos que esto queda muy lejos de la realidad.

Dejar vuestros comentarios, de esta forma nos ayudareis a descubrir si estamos hablando sobre una manipulación de los medios o si se corresponda con una la representación de la realidad actual.

Si queréis, también podéis ver las parodias de “la más chula de Móstoles”.

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Catarsis o no catarsis, esa es la cuestión

25 11 2009

Hoy en día la catarsis social que vivimos es algo diferente a la que se producía en la antigüedad, en la época del teatro y la tragedia. En dicha época la catarsis se consideraba como lo que permitía a los espectadores ver proyectadas en los actos sus pasiones, odios y esperanzas, y de este modo asistían al castigo y redención por los errores o males que les afectaban.

Hoy en día el concepto sigue siendo el mismo, pero el uso que se le da es muy distinto. En la época de las series televisivas sobre adolescentes conflictivos los espectadores se identifican con uno de los personajes y entran en contacto con las sensaciones que está teniendo el mismo. Esto se utiliza sobre todo para conseguir el llamado “enganche” a determinadas series, ya que los espectadores “necesitan” ver dicha serie.

Para entenderlo todo más claramente y descubrir si realmente existe dicha catarsis y de ser así si es positiva (como en la época del teatro) o negativa, vamos a centrarnos en una serie en concreto: Física o química, la cual será nuestro referente en la gran mayoría de entradas, puesto que se ha convertido en la mayor representación de los jóvenes en la actualidad (sea o no ficción).

Los personajes de FoQ

Por lo tanto analicemos lo que hemos dicho anteriormente. Sabemos que cuando los espectadores más jóvenes ven dicha serie se sienten identificados con algunos de sus personajes, de hecho la serie ronda el 20% de share cada semana, por lo que podemos decir que realmente engancha a determinado tipo de espectadores. Pero si analizamos sus personajes podremos observar que todos y cada uno de ellos tiene dos caras, la buena y la mala, no hay ni un solo personaje que no se haya metido en problemas serios, pero tampoco hay ni uno que no tenga su parte tierna y buena. ¿Qué queremos decir con esto? Que si bien es cierto que los adolescentes se sienten identificados con dichos personajes puede ser tanto por su parte buena como por su parte mala, es decir, pueden sentirse identificados con Gorka por su ternura con los niños y por cómo trata a Paula, pero también por su época de tomarse pastillas para ir a clase o hacer sentir a Ruth tan mal que incluso llegó a sufrir anorexia por su culpa… Pueden sentirse identificados con Paula, buena estudiante, responsable… pero que se queda embarazada de un tío al que ni soporta por no usar protección. Pueden sentirse identificados con Cabano, un chico dulce y cariñoso pero que fumaba porros a cualquier hora en los servicios y por culpa del cual (cuando iba borracho) un compañero murió… y la lista podría seguir con el resto de personajes.

Por lo tanto podemos decir que es cierto que se produce una fuerte catarsis social, pero no necesariamente con la parte de las drogas, el alcohol, la anorexia, el sexo… sino que esta catarsis es muy probable que se produzca con la parte buena de los personajes, como su ternura, responsabilidad, gran sentido de la amistad…

Pero ¿Qué queremos que piense la sociedad cuando nos encontramos ante tal paradoja? Los chicos malos son buenos, y los buenos son malos, es decir, al fin y al cabo no se salva nadie… por muy buen estudiante que seas, responsable, cariñoso… vas a tomar drogas, tener sexo con cualquiera sin protección, conducir borracho y sin carné… o eso es lo que este tipo de series y noticias han hecho creer a la sociedad.

¿Cuál es nuestra conclusión? Que realmente existe una fuerte catarsis con esta serie, su audiencia es prueba de ello, pero no hay que confundir realidad y ficción, si bien es cierto que algunas de estas cosas pueden ocurrir en un instituto en la realidad, probablemente no de la forma que nos lo están contando, ni a los chicos “buenos, responsables, buenos estudiantes…” que nos pintan en la serie.

Antiguamente la catarsis se utilizaba para liberar de los miedos y males a los espectadores del teatro, pero ahora solo se utiliza para conseguir audiencia pese a que cada vez la imagen de los jóvenes está quedando en peor lugar, pero mientras ellos sigan teniendo una gran audiencia y ganen suficiente dinero, los perjuicios que pueden causar a la sociedad no son relevantes.





Jóvenes

11 11 2009

Jóvenes. ¿Qué entendemos por “joven”? Si buscamos en el diccionario de la Real Academia Española, encontraremos la siguiente definición: “Persona que se encuentra en la etapa de la vida que media entre la niñez y la adultez”, Pero ¿qué entiende la sociedad por “joven”?

No es ninguna revelación que cuando hablamos de jóvenes pueden surgir en nuestra mente imágenes de personas inmaduras que se dejan llevan por malas compañías, que no tienen ningún interés en la educación, no se paran a pensar en el futuro ni en las consecuencias de sus actos, tienen sexo sin protección con cualquier compañero, salen de fiesta y toman drogas sin moderación, se emborrachan, conducen ebrios, son temerarios, ponen en peligro la vida de otras personas, son nerviosos, conflictivos, problemáticos… y muchos más estereotipos sobre los jóvenes que nos dejan en muy mal lugar, sobretodo en comparación con los jóvenes de épocas pasadas, cuando había más disciplina (o eso se nos ha hecho creer).

Pero… ¿Cuánta verdad hay en todo esto? ¿Somos así realmente todos los jóvenes? ¿No nos salvamos ninguno? ¿O sólo se salva un porcentaje tan mínimo que pasa desapercibido en los medios de comunicación? ¿O es que sólo se comunican este tipo de noticas porque son las que tienen morbo o llaman la atención? ¿Y las noticias sobre jóvenes que estudian, van a la universidad, participan como voluntarios…? ¿No son interesantes para la sociedad?

Hoy en día las grandes cadenas de televisión recurren en numerosas ocasiones a series como Física o Química, donde los jóvenes no estudian, se drogan, tienen sexo con prácticamente todos sus compañeros (incluso de tres en tres), posan desnudos para sus profesores y tienen relaciones (sexuales y/o sentimentales) con los mismos, se suicidan, toman drogas, se producen embarazos indeseados, tienen problemas de anorexia, ataques por sobredosis… O como 90-60-90, en la que nos volvemos a encontrar con problemas parecidos, como la bulimia, una chica de 17 años que se enamora de un hombre de 40, drogas y sobredosis de nuevo. O realities como Curso del 63 donde intentan demostrar que los jóvenes de antes eran mucho más correctos que los de hoy en día, más preocupados por sus estudios, mucho más educados y menos consentidos.

Pero a menudo se suele decir que “la realidad supera la ficción” (FoQ), y de hecho podemos ver varias noticias en los medios de comunicación sobre estos hechos: drogas, alcohol, los conflictos causados por estos… Un ejemplo de ello lo podríamos econtrar en el altercado que se produjo en Pozuelo hace tan solo unos meses.

No dudamos de que estos hechos sean ciertos, ni de que existan este tipo de jóvenes, pero lo que nosotros queremos analizar y comprobar es si es cierto que el porcentaje de jóvenes que coincide con estos estereotipos es tan elevado como para trasferir esta idea al resto, y esta va a ser nuestra misión hasta el próximo abril.